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Hasta hace muy poco era preciso acudir al mito y a la
leyenda para justificar la existencia de Las Médulas:
las historias sobre los numerosos esclavos de Roma o el
oro que el Imperio Romano expolió en Hispania son
sólo dos ejemplos de un enmascaramiento que encubría
una realidad histórica mucho más rica y
compleja.
En el conjunto de los estudios sobre la Antigüedad
romana, la minería ha ocupado tradicionalmente
un espacio marginal. No ha sido hasta épocas
recientes que ha encontrado un lugar importante en la
investigación histórica. En el caso de
Las Médulas - como en general de todo el Noroeste
peninsular - la investigación sobre la minería
aurífera adquiere relevancia a partir de los
trabajos del investigador francés Claude
Domergue. Los trabajos de este investigador se
desarrollaron ya desde una óptica interdisciplinar,
prestando especial atención a la colaboración
entre arqueólogos y geólogos.
Las Médulas son un excelente ejemplo de la imbricación
de aspectos tecnológicos y económicos,
relaciones sociales, cuestiones políticas y administrativas,
y de los engranajes que permitieron la conexión
entre estos diversos niveles. En esta dirección
se han desarrollado los trabajos del equipo de investigación
Estructura Social y Territorio
- Arqueología del Paisaje, que dirige
desde 1988 F.- Javier Sánchez-Palencia,
del Departamento de Historia Antigua y Arqueología
del Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC) (http://www.ih.csic.es/lineas/territorio/index.htm).
La investigación de Las Médulas cobra
sentido si contribuye a su valoración y al desarrollo
no sólo científico, sino también
social. Por eso, todo el trabajo llevado a cabo por
este equipo de investigación se ha realizado
desde una perspectiva científica y patrimonial
a la par, que valora Las Médulas como un paisaje
cultural, esto es, resultado de un proceso histórico.
Esto es especialmente importante en un área en
la que el patrimonio arqueológico es uno de los
recursos más importantes. La labor del equipo
del CSIC pretende que este patrimonio sea tenido en
cuenta en cualquier decisión relativa a la gestión
de la zona; por ello sus esfuerzos se dirigen a que
las iniciativas sociales, económicas y culturales
sean cada vez más efectivas para el desarrollo
de la zona, a la vez que se protege este paisaje cultural.
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